Quererte, para querer y que nos quieran.

Aún recuerdo aquel momento en el que mantenía relaciones vacías. Paseaba por la vida gritando a voces desesperadas ¡amor! Quería sentirme importante para alguien.

Antes de seguir, te propongo un ejercicio. Haz una lista con las personas más importante de tu vida. ¿Ya lo tienes? ¡Bien! Al final de este post te cuento las conclusiones.

Sigamos, como te decía, quería sentirme importante para alguien.
Esto me llevaba a que el menor gesto de simpatía, de lo que yo pensaba que era “amor” hiciera que me echara a los brazos de aquella persona. Sin pararme a pensar, sin conocer lo que yo realmente quería de una relación y si esa persona era con la que quería pasar el resto de mi vida. Como comprenderéis habían muuuchas cosas que no me gustaban de esa persona, en este momento ni habría empezado una relación. Entonces, nublada por mi necesidad de sentirme amada no lo veía y vivía totalmente insatisfecha, esperando a que el otro cambiara. O que pasara algo que me hiciera huir corriendo.

Como os habréis dado cuenta el poder siempre estaba fuera y yo simplemente era una hoja en el mar que se dejaba llevar por la marea.

Entonces llegó ese día, en el que me sentía totalmente frustrada, agotada ¿Que estaba haciendo para no sentir el amor de nadie? ¿No me merecía ser amada? ¿Porque veía otras chicas con chicos enamorados perdidamente y yo no tenía eso?

Tocó el gran momento de empezar una relación, de conocer realmente a esa persona con la que pasaba tantísimo tiempo, aprender de los silencios y escuchar como nunca había escuchado.

Llegó el momento de empezar con la relación más importante de mi vida.

La relación conmigo misma.

Empecé a pasar tiempo conmigo, cosa que siempre había evitado.
Empecé a escuchar lo que quería y hacer lo que me apetecía, sin necesidad de nadie más que yo misma.
Empecé a mirar el mundo desde mi responsabilidad.
Empecé a ser consciente de que el amor que tanto había buscado ahí fuera estaba en mí y solo tenía que prestarle la atención adecuada.
Empecé a confiar en mí, a sentirme segura, a saber lo que quería.
Empecé a amar sin necesitar.

Y así mi mundo cambió, no solo las relaciones de pareja si no mi relación con el mundo.

Esa fortaleza que floreció en mí, desde dentro hizo que recuperara el control de mi vida. Yo era la que tomaba las decisiones. Esa hoja en el mar ahora no iba a la deriva, si no que tenía un buen timón y claridad para tomar el camino que quería en cada momento.

Me di cuenta que el poder estaba en mí, que yo era la persona más importante de mi vida y que el único amor que necesitaba era el mío propio. Me responsabilice, dejando de culpar a los demás.

Así comenzó mi nueva vida. Ahora llena de amor. Con una relación en la que nos adoramos, respetamos y compartimos. Donde somos un equipo. Y esperamos un bebé 😁

Jesica Terrón

Para tener una relación sana y dar amor tenemos que estar sanos y estar llenos de amor.

A veces hecho la vista atrás y veo cómo ha cambiado todo. ¿Que habría sido de mi sin está transformación? Probablemente seguiría en búsqueda de lo imposible, insatisfechas y sumergida en relaciones tóxicas.

Retomemos el ejercicio. Vuelve a leer tu lista con las personas más importantes de tu vida. ¿Te falta alguien?
¿Apareces tú en esta lista? Si es así, ¿En qué lugar?

Si apareces y eres la primera de tu lista, ¡felicidades!
Si no es así, es el momento de apuntarte y ¿Que puedes hacer para ser la más importante de tu vida?

Me gustaría que compartiéramos el ejercicio y poder reflexionar todas juntas sobre el. ¿Que conclusiones has sacado?

Recuerda, Haz de lo ordinario algo Extraordinario.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× ¿Cómo puedo ayudarte?

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar